miércoles, 25 de marzo de 2009

Que desanimado estoy!

Tengo mucho que decir, pero no sé como. No se trata de que no hayan temas, sino que no alcanzo a ver respuestas. Generalmente me siento y mis dedos parece galopar por el teclado de la computadora. Generalmente, a mis pensamientos los encuentro atrapados en las palabras que escribí y solo cuando al final leo, entiendo el mensaje y sé que algunas veces no es para mi.

Ha pasado mucho tiempo en no aparecen esas ganas, esas sensaciones que me toman por sorpresa y me obligan a decir algo.

No permitás que se acabe la palabra en mi interior, porque si no es para mi, es para alguien más y... ¿si mi manera de servir es esta?