sábado, 4 de abril de 2009

Soltar amarras

Por Daleth González (*), especial para Agencia NOVA.

Como a Richi le gustan las historias y leyendas de Los Mayas, diremos que éstos hicieron amistad con algunos españoles y así quedaron registrado hasta nuestros días la mayoría de sus creencias, religiones, mitos y tradiciones, al mismo tiempo que ell@s mism@s ocultaron algunas de sus reliquias sagradas y libros

Parece ser que con el cambio de Katun, el planeta también sufre cambios fisiológicos y naturales (como el agua que terminó con la cuarta humanidad, la atlante y el fuego que se supone acabe con la nuestra) y electromagnéticos, por lo que ellos aceptaron con cierta pasividad su final

Según las historias antiguas, las humanidades acabaron por agua, viento, fuego y movimientos en las placas tectónicas, es decir, los cuatro elementos: agua, aire, fuego y tierra.

Tras un periodo de caos global llega la gran reconstrucción (tras la tormenta llega la calma) en un nuevo ciclo, y si miramos a nuestro alrededor parece que todo coincide.

En estos días hay grandes inundaciones o sequías por la deforestación de los bosques (verdaderos pulmones planetarios) que hace que nuestros recursos de agua sean muy limitados.

El aire está contaminado con nuestras basuras y desechos de la industria, nos hemos cargado la capa de ozono que nos protege de las radiaciones solares y cada vez hay más tornados y huracanes incluso en zonas poco comunes a ello.

Hay fuego de guerras por todos lados.

Y la tierra ha comenzado a quejarse desde sus entrañas con erupciones volcánicas y movimientos terrestres.

El clima global está cambiando y las temperaturas suben lentamente lo que hace que los glaciares y las cimas nevadas se estén derritiendo.

El caos económico es generalizado con la pobreza que genera en la mayoría en beneficio de un@s poc@s.

Como los antiguos, estamos terminando con los recursos naturales y ambientales al mismo tiempo que la población aumenta, haciendo imposible esta manera de vivir y derrochar.

Buscamos un camino armonioso para vivir y buscamos respuestas a ello.

Hay quienes se refugian en los libros sagrados, e incluso vemos en la Biblia que estos tiempos estaban señalados en el Apocalipsis.

Y todo este ciclo está próximo a finalizar, según dicen en 2012, a partir del cual comenzará una nueva etapa si soltamos viejos patrones y nos conectamos con nuestro interior como lo hizo Richi.

Richi es un joven que piensa mucho en la vida, y así una tarde paseaba por una de las orillas del río de su pueblo.

Entonces observó que la orilla contraria estaba en mejores condiciones para pasear, pero al no poder cruzar el río por su fuerte caudal se construyo una pequeña balsa que le ayudó a cruzar sin mayor dificultad.

Pero como sentía que había sido un gran logro personal el haberla construido con las pocas cosas que por allí encontró, no quiso abandonar su pequeña balsa, y tras ponerla a su espalda continuó con su paseo.

A medida que caminaba, comprobó que cada vez lo hacía mas lentamente y con torpeza a pesar de que el sendero era mejor y se planteó si fue una buena elección el cambio de orilla.

Comenzó a escalar una montaña, y al darse cuenta de que era la balsa que cargaba a sus espaldas lo que le producía ese desgaste energético decidió abandonarla allí mismo.

Y así, con un peso más ligero, comprobó que llevaba en su interior el aprendizaje de haber hecho la balsa y se dio cuenta de que encontrar las soluciones cuando las dificultades llegan tan solo es cuestión de conectar con su capacidad interior.

“Nuestras buenas y malas acciones nos siguen casi como una sombra”. Buda.


(*) Terapeuta natural y transpersonal. Responsable de secciones en diversos medios de comunicación.

Gipúzkoa-Euskadi.

www.donosti.net/1caminante

1 comentario:

Capricornio dijo...

El efecto y causa está en la conciencia. Adquirir pleno uso d la misma y tratar de avanzar en las estrategias de aquellos que fueron iluminados antes, justo como Buda o Jesús.
La tierra como ser propio, individual, sensible a lo que sucede y se le hace, obvio se manifiesta por sí mismo. En defensa? o reacción natural.